sábado, 1 de diciembre de 2012

Concebida en una estrella embrionaría, en alguna región particular del cielo, viaja por la constelación de Cefeo una burbuja de agua. Esférica y pletora se expande por la vía lactea,  situada a unos 2.000 años luz de distancia de la Tierra.

Tres tandas de observación con varias semanas de diferencia han permitido a estos astrónomos comprobar que la burbuja está creciendo, que tiene ya un diámetro de 18.000 millones de kilómetros y que, a la velocidad se expansión observada, empezó a hincharse hace sólo 33 años. En el centro, hay una débil emisión que debe ser una estrella en formación.

Como no se sabe ni cómo ni por qué se ha formado, nadie puede predecir el futuro de esa insólita pompa de vapor de agua y moleculas de hidrógeno, pero los científicos creen que acabará disolviéndose en el medio interestelar. También sospechan que debe haber más esferas de este tipo y la cuestión es buscarlas con las avanzadas técnicas de observación puestas a punto.



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